¿Cómo incide el cansancio y el desánimo en el cuerpo?
Aunque a veces se apliquen en el mismo contexto y de forma “ligera” en una conversación, conceptualmente encierran diferentes significados; de acuerdo con Wikipedia, como cansancio se puede entender a un estado o sensación física, mental o ambas donde se registra la falta de energía. El cuerpo lo traduce como la ausencia de fuerzas para iniciar la rutina diaria.
Por otro lado, el desánimo es desaliento, falto de ilusión, acompañado muchas veces de tristeza, desinterés, descorazonamiento. Usted lector, tal vez conoce el mecanismo para salir de un estado de cansancio, siempre y cuando desde lo fisiológico sea inexistente algo que lo justifique. Ahora ¿Cómo recuperar el ánimo perdido? La respuesta que surge y buscando “jugar” con las palabras es… ANIMANDOSE!
¿Qué fácil es decirlo no? lo es si se comprende el origen de este estado emocional. Muchas de las causas se encuentran ocultas, solapadas en la historia familiar; las creencias tomadas de prestado a veces por muchos años, llevan a verse inmersos en estado de desánimo y todas ellas tienen en su interior UN PARA QUE, un sentido…
Estudios comprobados afirman que el cerebro consume el %20 de la energía de todo el organismo, en este marco ¿Qué sucede en el cerebro ante un estado de desánimo? ¿Es posible transformar la química del cerebro al transformar afirmaciones, creencias, aseveraciones? Claro que si!
¿Qué va primero? “El huevo o la gallina”
La Memoria guardada en las células tiene la respuesta a estas preguntas, desde esta herramienta, es posible recuperar la información original para transformar el síntoma.
Haciendo Memoria para recuperar la Propia Historia.
Elisa Dopaso

