Hola! En esta oportunidad quiero escribir acerca de la importancia que implica cambiar como el desprenderse de “algo” para dejar espacio a lo nuevo: El Cambio.
Como habrás leído en otros posteos, resueno iniciar estos espacios con cuentos, relatos que desde metáforas acompañen para una reflexión y posterior mensaje.
Espero lo disfruten al igual que lo hago yo.
Elisa
Cambiar yo para que cambie el mundo…
El sufí Bayazid Bastami decía acerca de sí mismo: De joven yo era un revolucionario y mi oración consistía en decir a Dios: Señor, dame fuerzas para cambiar el mundo.
A medida que fui haciéndome adulto y caí en la cuenta de que me había pasado media vida sin haber logrado cambiar a una sola alma, transformé mi oración y comencé a decir: Señor, dame la gracia de transformar a cuantos entran en contacto conmigo. Aunque sólo sea a mi familia y a mis amigos. Con eso me doy por satisfecho.
Ahora, que soy un viejo y tengo los días contados, he empezado a comprender lo estúpido que yo he sido. Mi única oración es la siguiente: Señor, dame la gracia de cambiarme a mí mismo.
Si yo hubiera orado de este modo desde el principio, no habría malgastado mi vida.
El mensaje que deja este bello relato apunta a “ver la viga en el propio ojo en lugar de juzgar la del ojo ajeno”.
Si quieres que tus amigos sean más condescendientes con vos, empieza a serlo con vos mismo.
Si quieres que tu esposo/a resulte más atento, préstate más atención… y así podría dar muchos más ejemplos: el personal, es mucho más fácil indicar al otro lo que YO quiero que haga para sentirme mejor, de alguna forma que un tercero realice la tarea. Lo único que está en nuestras manos es cambiarnos a nosotros mismos, aunque el proceso acarree frustración, desilusión.
Nadie tiene el poder para cambiar al otro. Sí de aceptarlo tal y como es!
Haciendo Memoria para recuperar la Propia Historia
Lic. Elisa Dopaso

